MOZART


Una muestra de la prodigiosa memoria musical que tenía Mozart se dio durante un viaje a Roma que realizó junto a su padre cuando solamente tenía 14 años. El padre del músico le pidió a la Biblioteca Vaticana la partitura del Misere, de Gregorio Allegri, compositor del siglo XV, que sólo se cantaba en Roma durante la Semana Santa. Le denegaron la partitura porque estaba considerada como exclusiva y no se permitía su difusión. Al día siguiente, el adolescente Mozart acudió a la iglesia donde se ejecutaba la pieza y tras escucharla, volvió a su hotel y la reprodujo totalmente. Sólo necesitó volver al día siguiente para hacer algunas correcciones. La pieza dejó de ser secreta desde entonces


17Jun
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