JAMES ROTHSCHILD


Cierto día, jugaban al ecarté el hacendado James Rothschild (1792- 1868) y el príncipe Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord (1754- 1838). En el momento de pagar la apuesta se le cayó a Rothschild  una moneda de veinte francos, que rodó por el suelo. En su ansiosa búsqueda, apartó la silla, se inclinó y miró concienzudamente debajo de todos y cada uno de los muebles. Talleyrand, harto de que una persona tan rica se mostrase tan ruin, sacó de su cartera un billete de quinientos francos, lo dobló, lo encendió en una vela que había sobre la mesa y dijo sencillamente: —¿Permite usted que le alumbre?  

17Jun
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